Paso
del Prendimiento - "Beso de Judas"
Es
el Paso Titular de la Cofradía del Prendimiento del Señor
y el Dolor de la Madre de Dios y pertenece a la Hermandad de la Sangre
de Cristo. Es obra del escultor aragonés D. José Alegre
(1794 - 1865) nacido en Calatayud, continuador de los convencionalismos
barrocos en cuya tradición se había educado, sucesor por
breve tiempo de Llovet, y nombrado miembro de la academia.
El
Paso data del año 1847 y está compuesto por ocho figuras
de madera policromada que reproducen el Beso de Judas (figuras centrales
de Jesús y Judas), Malco (criado del Sumo Sacerdote) que yace
delante y al que Pedro le ha cortado una oreja con la espada que lleva
en su mano y cuatro sayones romanos portando armas. Este conjunto escultórico
tiene en alguna de sus figuras rasgos de la escuela del escultor murciano
Francisco Salzillo (1707 - 1783).
Se tiene constancia de que fue portado en andas por diecisiete cofrades,
sobre el año 1860. Actualmente el paso es transportado en carroza
sobre ruedas en la cual se han realizado diversas modificaciones en
la greca como en 1948 y 1977, realizadas ambas por los hermanos Albareda.
La última reforma se realizó en 1997, alargando la greca
para dar de esta manera un mayor espacio para las figuras, lo que permite
una mejor observación del grupo escultórico. Dichas figuras
fueron restauradas recuperando su color original, pues el paso de los
años y las no siempre acertadas restauraciones modificaron su
cromatismo original.
Paso
de Jesús Prendido

En el
año 1992 la Cofradía adquiere el Paso de Jesús
Prendido siendo este el último que se incorpora al desfile procesional.
Trabajo encargado a la casa del Arte Cristiano de Olot (Gerona). La
figura es copia de una obra de D. José Llimona y Bruguera (1864
- 1934), de talla entera, tiene un peso de unos 50 kilos y su altura
es de 1,80 metros. En ella podemos observar un Cristo con la túnica
rasgada en color granate y atado de manos, ya sólo, tras la traición
de Judas.
El paso se acompaña de dos ángeles portando faroles, situados
a ambos lados, y se transporta sobre carroza. El Jueves Santo del año
1993 realizó su primer desfile procesional acompañado
de la sección infantil de instrumentos.
En
el barrio Zaragozano de Miralbueno, se encuentra el estudio del escultor
granadino, D. Daniel Clavero Diez, autor de la greca del Paso de Jesús
Prendido. Sus obras se encuentran repartidas por distintas provincias
españolas y también en el extranjero.
Paso
de la Virgen de los Dolores
La
imagen de la Virgen de los Dolores data del año 1900 y se venera
desde entonces en la Iglesia de Santo Tomás de Aquino de los
Padres Escolapios en Zaragoza. Es una talla del escultor Carlos Palao
Ortubia, nacido en Zaragoza el 26 de Enero de 1857 y muerto en la misma
ciudad el 28 de Noviembre de 1934. Fue alumno del colegio de las Escuelas
Pías, al que estuvo estrechamente vinculado, y socio numerario
de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis y de la Real Sociedad
Económica de Amigos del País.
La
imagen de la Dolorosa es de madera policromada y mide vestida 1,32 metros.
El autor talló solamente la cabeza y las manos. Posee un rostro
joven, plácido, elegante aunque refleja todos los Dolores que
padeció su Hijo. Las manos están cuidadosamente trabajadas
y se abren pidiendo algún consuelo. Las siete espadas que atraviesan
su corazón identifican de forma iconográfica a la Madre
del Salvador. La expresión de su cara vista de cerca refleja
un inmenso y mantenido dolor en la mirada y a su vez una serena belleza.
El
vestido se inspira en modelos ligeramente barrocos y fue confeccionado
por las religiosas Terciarias Carmelitas que tenían su casa en
la calle Cádiz de Zaragoza, realizando con exquisito primor la
túnica y el manto con bellos bordados en seda y oro sobre fondo
negro. La corona de plata, de gran valor, es acomodación de otra
que se ponía a San José de Calasanz en las solemnidades
de primera clase. Se le añadió una aureola de doce estrellas
en plata y brillantes del mismo estilo que la corona, donativo de un
ilustre ex-alumno y miembro de la Cofradía, D. Emilio Gazo.
En
la mano derecha sostiene una corona de espinas, realizada en plata y
donada por una familia cofrade, y en el pecho la
imagen
lleva un corazón de plata traspasado por siete puñales
representando los siete Dolores de la Virgen.
Desde
1952 los Padres Escolapios ceden la imagen a la Cofradía del
Prendimiento para que procesione y los hermanos Albareda construyen
una carroza con palio que posteriormente en el año 1969, en otra
modificación, se suprimirá.
La
imagen ha sido restaurada en varias ocasiones siendo la más importante
la de 1952, necesaria para que pudiera salir del templo. La última
modificó de manera ligeramente desigual la coloración
de las manos y el rostro.
Y
como curiosidad, la carroza que porta a la Virgen de los Dolores está
acompañada por una imagen de la Virgen del Pilar donada por la
Sección de instrumentos de la Cofradía y que durante el
resto del año está expuesta en la secretaría de
la Cofradía.
Desde
hace 50 años, la Virgen de los Dolores preside los actos más
importantes de la Cofradía. Tras procesionar el Jueves Santo
y el Viernes Santo, El Sábado Santo es colocada en el altar mayor
de la Iglesia de Santo Tomás de Aquino dónde se realizan
turnos de vela por los hermanos cofrades y se celebra la Paraliturgia
de la Soledad. Concluidos los actos de Semana Santa, la imagen vuelve
a colocarse en su hornacina del altar del Calvario dónde se venera
durante todo el año.