Javier
Negro nos recibe en su despacho poco antes de irse para Logroño.
Como Provincial de Aragón, provincia que agrupa todo Aragón,
Soria, Logroño, Puerto Rico y Camerún, no para. La provincia
escolapia es muy grande, y hay asuntos en todos los rincones que necesitan
de su presencia. Por eso le agradecemos el tiempo que nos concede para charlar.
Extraemos aquí una parte de esa conversación que nos parece
muy interesante para los cofrades del Prendimiento por su contenido y su
fondo.
Pregunta:
¿Que representa, hoy en día, el lema de las Escuelas Pías
Piedad y Letras?
Respuesta:
Hoy se habla de Educación Integral, que afecta a lo intelectual
y a lo espiritual. En el siglo XVII, cuando San José de Calasanz
funda la Escuela Pía, lo hace para dar a los niños más
pobres una educación a la que no tienen acceso (Letras) y al mismo
tiempo una formación religiosa (Piedad). Y hoy sigue vigente.
Pregunta:
Teniendo ese lema presente, como cofradía escolapia que somos,
cómo podemos ayudar en el Evangelizar Educando, lema de la Escuela
Pía.
Respuesta:
El evangelizar educando no sólo se da en las aulas de un colegio.
Se realiza en los campos de deporte, en el grupo scout, en la asociación
de padres y también en la Cofradía.
Quizá vuestro trabajo incide más en la Piedad, en lo espiritual.
Hoy, en nuestro primer mundo desarrollado dónde vivimos, es lo
que más se necesita, la Piedad y el evangelio. Si hoy viniese San
José de Calasanz, aquí en España puede que no fundase
colegios. En Camerún y en la India sí que lo haría,
quizá trabajase más en asociaciones o incluso cofradías
para llegar a los jóvenes. Si nuestros colegios tienen hoy día
razón de ser, es fundamentalmente por el aspecto evangelizador.
No para ser un simple instituto.
Pregunta: ¿Tiene sentido
en el siglo XXI, con toda esta moda de laicismo, pertenecer a una cofradía?
Respuesta:
Por supuesto. La persona tiene una dimensión espiritual. No somos
sólo un estómago que llenar, una cabeza para pensar y unas
manos para hacer. Hay muchas personas que están en búsqueda,
por una inquietud espiritual. Hace 20 ó 30 años era cuando
parecía que todo esto de las cofradías, las procesiones
iba a desaparecer y fue la gente joven la que se movió y tiró
para adelante. Y hoy sigue siendo la gente joven la que más tira.
Lo que ocurre es que muchos pensamos en que debe de haber una coherencia
en la vida de cada uno y que el pertenecer a una cofradía no puede
quedarse en estar tres días en la calle y en las procesiones. Tiene
que vivirse los 365 días.
Pregunta: Bajo tu punto de
vista en que puede radicar el problema de que no se viva más intensamente.
¿Tiene la Iglesia algo que ver en ello?
Respuesta:
En parte sí. No sólo en la Iglesia Católica. El protestantismo
tiene crisis de vocaciones, incluso el budismo tiene también sus
crisis.
Yo soy optimista. Se va evolucionando y siempre es para mejor. Hoy la
religión debe ser más personalizada, menos socializada.
Antes se vivía mucho con el ambiente, que en parte te empujaba
a ello. Hoy tenemos que vivir como cristianos porque estamos convencidos
de ello. El futuro será en comunidades más pequeñas,
que vivan el evangelio en grupos más reducidos. Hoy en día
será difícil hacer grandes catedrales como antiguamente.
Lo importante es la vivencia interior.
Pregunta: Cómo se puede
alentar a los jóvenes a participar en los actos religiosos
Respuesta:
No se puede imponer. La fe es otra cosa. La misa, por ejemplo, es una
expresión de comunidad. Nuestra fe cristiana es esencialmente comunitaria.
La gente está en búsqueda y en el momento que uno tiene
ese encuentro personal con Dios descubrirá la necesidad de actividades
comunitarias, de compartir con los demás, llámese misa o
cofradía.
Hoy en día se insiste mucho en esto. Quizá hace unos años
como los templos estaban llenos, se trabajó menos en la personalización
de la fe. Los grupos de catecumenado, pequeños grupos de gente
que se ponen a trabajar juntos en base al evangelio, es un ejemplo claro
y actual de esto.
Pregunta:
hace unos años las expresiones públicas de fe, como son
las procesiones o las romerías, no estaban bien vistas por algunos
sectores de la Iglesia. ¿Ha cambiado esta forma de pensar?
Respuesta:
Es cierto que hace unos treinta años, parte de la Iglesia no veía
correcto estas manifestaciones de fe. Incluso se llegó a pensar
por algún obispo prohibirlas, y en Andalucía nada menos.
Se achacaba que no eran demostraciones de fe, que había mucho folclore
en esas manifestaciones. Y hubo un verdadero debate. Creo que fue el Papa
Pablo VI quien intervino diciendo que no se debía de prohibir o
suprimir sino evangelizar. Todavía hoy en parte existe ese conflicto.
Pregunta:
Puede valorarnos diversos aspectos de una cofradía como son la
convivencia, el habito que vestimos, la procesión que realizamos,
la amistad, la obra social?
Respuesta:
Resaltaría la convivencia y la obra social. Es decir la convivencia
entendida como comunidad en torno a un proyecto común que es Cristo
y el Evangelio y la obra social como compromiso hacia los más pobres.
El hábito y la procesión tendrían que ser expresión
de lo anterior. Porque sin el sentimiento de comunidad y el compromiso
estaríamos cayendo en una postura hipócrita. Expresaríamos
algo que no vivimos.
Pregunta: Hablando de obra
social ¿puedes comentarnos algo sobre las misiones escolapias en
Camerún con las que nuestra Cofradía colabora modestamente?
Respuesta:
Para mí lo mejor es verlo allí mismo. No es lo mismo hablar
a través de fotografías que vivirlo.
Ahora tenemos cinco misiones en Camerún y hay mucho que hacer.
Piensa que siete de cada diez personas no llegan a los veinte años.
La familia no existe prácticamente, el sida está haciendo
estragos. Se trabaja fundamentalmente con niños y jóvenes.
Con los más pobres y necesitados. Escuelas, sanidad, formación...
Realmente hay mucho trabajo para hacer.
Esta podría ser una gran obra social. Todos los veranos va un grupo
de jóvenes como voluntarios a través del SETEM. Yo invito
desde aquí a la gente joven de la cofradía a participar
en ese voluntariado. Se puede apadrinar algún niño, becas
para estudiantes, alguna misión, un colegio, etc. Allí son
tantas las necesidades que una vez se está allí las posibilidades
saltan a la vista, y como experiencia personal no puede ser más
gratificante.
Dejamos
la conversación aquí por que Javier tiene que irse de viaje,
pero queda su invitación a todos los hermanos para colaborar como
voluntarios en esta gran labor social que son las misiones escolapias
en Camerún. Para cualquier información sobre este tema podeis
preguntar en Secretaría a la vocal de Obra Social, Asunción
Asesio, o enviarnos un correo electrónico a nuestra página
web, donde, en la sección de obra social, encontrareis más
información sobre las misiones en Camerún.
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